Historia
El año 2002, un grupo de enfermeras constató la necesidad de ayudar a las compañeras/ros mayores que finalizaban su vida laboral; por ello encuestaron a más de 500 enfermeras/ros, de entre los cuales un 85% eran jubilados y un 15% seguían en activo. Exponemos algunos resultados de sus respuestas.
- Sólo tres encuestados contestaron que no les interesaba una residencia propia. El resto consideró que sí querían una residencia para enfermería y gestionada también por estos profesionales.
- Se observó que deseaban una residencia que reuniera los servicios que ellos consideraban necesarios en el momento que una persona llega a la plenitud de la vida.
- Afirmaban poder ofrecer a compañeras/os, que viven solos y sin familia, la posibilidad, caso de enfermar, de poder ingresar en la residencia durante el período de tratamiento o de recuperación, ya que nuestro sistema de salud actualmente no lo contempla.
- El resultado del cuestionario fue positivo: se deseaba una residencia para los profesionales de la sanidad. Con la intención de ofrecer un servicio adecuado a esos deseos, el grupo de enfermeras buscó la forma de conseguirlo mediante una Fundación.
- La creación de una Fundación obedecía al deseo de que nunca nadie que tuviera cuidado de las personas mayores pudiera enriquecerse o aprovecharse de sus bienes.
El año 2004 se creó la Fundación GLAM de Enfermería, iniciando las actividades cuya finalidad no era otra que la de ofrecer una residencia con un servicio integral capaz de mejorar la calidad de vida de los residentes.
Simultáneamente se fundó la Asociación AISAR, con el objetivo de ayudar a la Fundación GLAM, tanto económicamente como proyectando programas de actividades para las personas mayores.